
En la publicación del día de hoy nos vamos a enfocar en una excelente experiencia de aprendizaje, nos referimos al
Cesto de los Tesoros.
Este es un juego o situación didáctica que básicamente trata en ofrecerle al niño/a una cantidad variada de objetos para que ellos/as libremente descubran por medio de sus sentidos diferentes características de estos objetos.
El adulto tiene una amplia gama de posibilidades para ofrecerle al niño/a ya que puede escoger desde qué ocupará como cesto, y qué objetos pondrá dentro de el. Por ejemplo: podemos escoger una canasta de mimbre y dentro colocar sólo frutas, permitiendo realizar esto gracias a la gran variedad de frutas existentes. De otro modo, puede seleccionarse una caja de cartón negra y dentro colocar objetos con distintas texturas, o que produzcan distintos sonidos, pesos y temperaturas diferentes, entre otros.
La selección de materiales será un trabajo del adulto, según como quiera enfocar esta situación didáctica, pero el protagonista de la experiencia es únicamente el niño, ya que es el quién de forma autónoma, en conjunto a su gran curiosidad, le permite explorar los objetos que le son presentados, por medio de todos sus sentidos; por esto es que será común que el niño/a tome un objeto y lo agite, se lo lleve a la boca, lo lance contra el suelo o la pared, etc.
Compartimos con ustedes esta información porque es una situación muy gratificante para el niño/a y muy fácil de llevar a cabo para el adulto.
¡Anímate! Sólo basta tomar cosas diversas y entregárselas al niño/a y ver como disfruta descubriendo cada particularidad del objeto, vale la pena intentarlo.
Si ya has probado este juego, coméntanos cómo lo hiciste y qué tal salio todo!